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Las ocurrencias del duendecillo

I used to belive

Paseando por este blog, el del quinto, conocí esta página donde podemos ver ocurrencias que tenían otras personas en su más tierna infancia.


I used to belive


Está ordenado por temas y... en inglés. Bueno yo lo he visitado con un traductor automático y me he echado unas risas. Son aportaciones de los lectores, es una pena que muchos no ponen la edad a la que tenían esas ideas, algún ejemplo:


- Pensaba que para quedarse embarazada había que hacer el amor las veinticuatro horas del día.


- Creía que había una señora muy enojada dentro del aspirador, y cuando se encendía, ella gritaba y gritaba. Ella estaba enojada porque la hacíamos comer la suciedad del piso.


- Cuando era pequeño pensaba que nuestra casa estaba embrujada. Cuando iba al cuarto de baño me ponía un manta en la cabeza y caminaba lentamente, así los fantasmas me confundirían con uno de ellos.

Pasiles

Fin de semana en el campo que es donde deben estar los duendecillos. Hace poco le preguntaron que cual era su pueblo y si que lo nombro cuando nosotros creo que nunca se lo hemos mencionado con esa expresión posesiva "mi pueblo".


En las paredes de piedra a la sombra del invierno pudo tocar el musgo y aprender, y yo recordar, que son los pasiles, unas plantitas en forma de seta o de embudo que pueblan los huecos entre piedras y forman bosquecillos muy vistosos.


Hay un lugar del pueblo al que llaman los pasiles. Buscando la palabra en el diccionario nos da estos significados:


pasil.
1. m. Piedra puesta para pasar un río o arroyo.
2. m. Parte por donde se puede atravesar a pie un río o un arroyo.
3. m. Paso estrecho, v


Como corre un regato por ese lugar me queda la duda del porqué del topónimo.

Desarropado

No le gusta nada tenerse que ir a la cama y se suele levantar alguna vez.
Un día se levanta y dice -Perdóname, es que estaba estupendamente desarropado-.

Venga

Siempre que estamos intentando que haga algo tanto mi costilla como yo en algún momento le animamos -¡venga!- A lo que suele responder -no vengo-

Queso de Burgos

Pasamos el fin de semana del referendum de la constitución europea en Burgos, en el pequeño piso de un amigo, diez personas con los que el duendecillo se lo pasó de lo lindo y nosotros también. Nos preguntó donde estaban los Burgos y cuando le pedimos que nos aclarase de qué Burgos hablaba nos dijo que los del queso.

Acompañamos a nuestro amigo a votar y el duendecillo también se quiso apuntar. Después de explicarle que era para decidir que si SÍ o si NO y que el que más votos sacase ganaba le preguntamos que el qué quería votar, dijo que NO (como es su costumbre). Ya puestos en faena, le dije que escogiese una papeleta y la metiese... en un papelera (nótese la metáfora de lo valen nuestros votos). Claro, luego las encuestas fallan... votó SI.

En otro orden de cosas debo decir que creo que son las primeras elecciones en las que estoy en el bando ganador... soy parte del 57,68 % que nos hemos abstenido.

La maleta

-Vete cerrando la maleta que dentro de cinco minutos nos vamos- Va metiendo ropa poco a poco, de vez en cuando se para mira dentro y luego fuera, a lo que le queda, se lleva la mano a la barbilla y continua. Cuando quedan pocas prendas y después de otro paréntesis vuelve a sacar parte y prueba otra colocación. Esto se repite varias veces hasta que se queda mirando el resultado final, falta cerrarla. Grita -Voy a tardar un poco más- y le llega la contestación -vale pero date prisa-

Se agacha, una rodilla situada en una esquina de la maleta y la otra en medio. Mientras una mano va intentando cerrar la cremallera la otra la precede apretando y apartando alguna manga que se asoma, llega hasta la mitad. Se queda de rodillas un momento, la mano otra vez a la barbilla y luego al cuello. Una mano se introduce por el hueco que queda abierto e intenta acomodar unos pantalones rebeldes. Después, vuelta a la presión con las rodillas y por fin cede, esta cerrada. Desde el pasillo llega una voz -no habrás metido muy al fondo los pantalones grises, los voy a cambiar por los vaqueros-






Pues eso, que creo que ya he conseguido cerrar la contabilidad del año pasado

Tom Sharpe – Becas Flacas

En un Colegio Universitario de Cambridge anclado en la tradición ocurren hechos de lo más extraño y estrambótico. Es un mirada con ironía ha este mundo. A mi la verdad no me ha dejado un poco indiferente, me imagino que habría que conocer más esos ambientes para reír ciertos chistes. O puede que sea el humor ingles.

Concierto

Este duendecillo es un poco guerrero, para todo hay que luchar con el. A veces se le convence. Le dice esta tarde su mamá -vete a lavar- la respuesta de siempre -no- empieza la negociación -venga que tenemos que ir al concierto de tu tía- esta vez fue corta, se va a lavar diciendo -sí, me voy a lavar que si no me van a cantar... (léase con musiquilla) Niño marrano lávate las manos...-


Por suerte creo que en el concierto no cantan.

Sus porqués

¿Por qué hay cielo?
¿Por qué tenemos uñas?
¿Por qué las legañas no me molestan cuando duermo?
¿Por qué uno más uno no son once?

Música

Cuando oigo por primera vez un disco o un músico desconocido solo intuyo si me gusta o no. Solo puedo decidir, algunas veces, que no merece la pena volverlo a intentar. Luego, si pasa esta primera criba, lo escucharé continuamente durante una temporada. Llegará un día que después de haber puesto esa música decida, a la segunda o tercera canción, cambiar, casi siempre a algo de un estilo totalmente diferente. Llegados a este punto esas canciones me resultarán aburridas e incluso pesadas por mucho tiempo. Si, finalmente, con el tiempo me vuelve a apetecer escucharlo lo consideraré, para mí, un clásico. Volveré a esa música recurrentemente y sabré en que momento me apetece oírla.

Mudanza

Cuando descubre una nueva palabra se recrea en ella, la exprime. Hace poco añadió a su vocabulario mudarse. Una cigüeña de un cuento se mudaba por que le molestaba el ruido de las campanas y en alguna otra historia que le hemos contado la mudanza se debía a que se les quedaba pequeña la casa. El dice que cuando se le quede pequeña la casa quiere mudarse a otra... a la de su abuela.


Al pasar por un escaparate ha echado en falta un parchís que debía de haber visto otros días y dice que se ha mudado porque no le gustaba estar ahí.

La grúa

¿El garaje de la grúa es la cárcel?

Carnaval

El duendecillo siempre ha sido muy aficionado a las cosas circulares o que giran. Primero fueron los ventiladores, luego los volantes, más tarde los relojes, peonzas, ruedas, norias... No es de extrañar que cuando le preguntamos de que se quería disfrazar para carnaval dijese que de reloj. Siguiendo sus peticiones el disfraz incluía: péndulo, cuerda y campana. El resultado no lo podríamos encajar en ninguna de las categorías de relojes al uso, pero el ha ido encantado girando sus propias agujas.

Tráfico

El duendecillo acaba de encontrar la solución al problema del tráfico. Los coches verdes pasan cuando esta verde, los amarillos cuando esta amarillo y los rojos... ¡cuando esta verde!

Atlas

Atlas

Esta mañana, después de dejar al duendecillo en su cole, nos hemos pasado por la Asociación de Padres de Alumnos. Cuando hemos dicho a las dos madres que estaban allí que no íbamos a apuntarnos a ninguna actividad sino a la asociación se han mirado sorprendidas. Nos han contado que desde hace varios años que entraron ellas siguen los mismos y no se ha incorporado nadie nuevo. Sus hijos pronto dejarán el colegio y ya creían que desaparecería el APA.


Atlas sujetaba el mundo sobre sus hombros por castigo de Zeus. Heracles, que tenia que recoger ciertas manzanitas, le dijo que se lo cogía un rato si Atlas se las recolectaba. Hizo el trabajo pero luego lo pensó mejor y regresó para decirle que ahí se quedaba con ese peso. Heracles debía ser un espabilado por que le dijo que vale pero que se lo cogiese un momento para colocarse la capa. Ya os imagináis quien sigue ahí debajo cargando la bolita.


Me parece que si te encargas un rato del APA no es tan fácil dejarlo.




La imagen le he cogido de aquí

Cuando el niño era niño...

Creo que desde que se puso en funcionamiento Las ocurrencias del duendecillo no he recomendado ningún blog. Hace tiempo puse en los enlaces Cuando el niño era niño... que se describe así: "Esto puede ser de interés para los más pequeños, para los mayores que tienen niños a su lado, y para los que todavía guardan un niño dentro de su viejo cuerpo".


Cuando comencé con mi blog uno de mis objetivos era ver los comentarios a los temas que fuesen surgiendo. Luego me di cuenta de que para eso me tenía que visitar alguien y lo he dado a conocer. Ahora no se lo que habrá que hacer para que los visitantes comenten, solo se me ocurre esperar.


El blog que recomiendo hoy es muy indicado para comentar, yo ya me he animado varias veces, sin embargo no tiene casi ninguna participación. No se que tal andará de visitas, por que no tiene contador, ni se si su dueña lo ha dado a conocer, pero os animo a pasar por allí. Pueden surgir debates interesantes.

Olivia y el fantasma - Elvira Lindo / Emilio Uberuaga

En el Cole han organizado "el cuento viajero". Cada niño compra un cuento de una colección (Editorial SM, Colección Cuentos de Hoy), al nuestro le toco Leonor y la paloma de la paz, y se los intercambian. El día que tuvo que llevarlo para cambiarlo por el de otro niño no quería, preparó una llorera de cuidado. Le toco traerse Olivia y el fantasma y tenerlo una semana, no exagero si digo que nos lo ha hecho leer cuatro o cinco veces al día. Se lo ha aprendido de memoria y a todas horas hacía preguntas sobre lo que había leído. Después de una temporada que daba mucha guerra para quedarse en la cama se ha empezado a quedar dormido a la primera (¿casualidad?). La verdad es que a mi el libro cuando se lo leí la primera vez no me pareció gran cosa, pero hoy lo hemos dejado para que siga su "viaje" y creo que la única razón por la que no ha protestado es porque le hemos contado que otros cuentos que le pueden tocar también tienen historias de Olivia.



Me llamo la atención esta crítica, sobre gustos no hay nada escrito.

Bajivoz

Nunca le han gustado los ruidos fuertes. Dice que le molesta la sirena del patio del colegio. Le he explicado que suena muy alto, por un altavoz, para que se oiga en todo el patio. El quiere que suene por un bajivoz.

El baño

A la hora del baño lucha para entrar, lucha para salir y lucha para echarle agua en la cabeza. Mientras tanto se lo pasa fenomenal, digo el rato de paz, es de sus mejores momentos seguro. Le metí un barco pirata en la bañera y el con un cubo jugaba a echarle agua y hundirlo decía que era un porrazo de agua. Inmediatamente recordé que en La sirenita el barco se hunde de un golpe de mar.

Casa de la India

Siempre me llamó la atención la casa de ladrillo rojo que hay frente a la estación de autobuses. Rodeada del Valladolid más agresivo: con el puente Arco de Ladrillo, la Carretera de Madrid, la vía de tren y todo el tráfico de Puente Colgante, mostraba su estilo ¿victoriano? y el encanto que tienen ciertas ruinas y edificios abandonados. Si le añadimos la chocante huerta que alguien mantenía en el lugar donde me imagino originalmente se ubicaría un jardín, daba un resultado cuando menos singular. Ahora la van a restaurar para Casa de la India.