Ahora si.
Ni cuido este blog ni visito otros, ahora si nos hemos mudado. La casa nueva tiene una bonita decoración a base de cajas de cartón llenas de trastos y el duendecillo está muy contento salvo por que cada vez que pide algo no se lo podemos dar porque no sabemos donde está. Me quedan nueve días de vacaciones que me voy a coger para deshacerme de las cajas.
Mientras tanto siguen las preguntas del duendecillo -cuando hablo... ¿me oye mi cuerpo?-
