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Las ocurrencias del duendecillo

Navidad

No puedo decir que esté henchido de espíritu navideño. No me gusta nada la carga de cinismo que en estas fechas se refleja en los buenos deseos que duran dos semanas durante las cuales nos lanzamos al consumo más desaforado:

EL ÁRBOL DE LOS DESEOS Ubicado en la Plaza Mayor, este árbol está diseñado para recibir los deseos que los ciudadanos formulen, en las tarjetas que podrán ser retiradas en los puntos que serán anunciados oportunamente que, y que tras ser cumplimentadas y depositadas en los buzones instalados en la base del árbol, serán colgadas en el abeto con el objetivo de convertirlo en Árbol de los Deseos.

SORTEO DE LOS DESEOS El Sorteo de los Deseos premiará la fidelidad de los ciudadanos que se acerquen a la amplia oferta comercial de Valladolid. Los comercios adheridos, identificados mediante un distintivo, entregarán al cliente papeleta/s al realizar una compra por valor de 6 euros como mínimo, en las fechas del 3 al 24 de Diciembre. El Sorteo ante Notario será el día 27 de Diciembre a las 12:00 horas; y los Premios consistirán en 1 cheque regalo por valor de 6.000 euros y 20 cheques regalo por valor de 300 euros cada uno.


Pasaros por el "arbolito" que esta situado en la plaza mayor y, al lado del buzón que pretende premiar la fidelidad a esta catarsis del consumo, leeréis deseos como "que todos los niños tengan juguetes" "felicidad en el mundo" "que nadie pase hambre". ¿Nos convenceremos algún día de que esos problemas algo tienen que ver con nuestro despilfarro?

Para no ser aguafiestas del todo, si alguien todavía no tiene cuentas de gmail que lo diga y le mando alguna, tengo cuatro.
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1 comentario

peces de chocolate -

TENTACIONES
Es una tentación muy fuerte, incluso para los que estamos convencidos de que es rigurosamente cierto lo que dices. Si no tienes hijos las presiones familiares pueden ser fuertes, pero si tienes hijos pequeños esto se agudiza aún más y es mucho más difícil encontrar una salida "digna" al problema. Todos queremos que nuestros hijos tengan la ilusión de un cuento de hadas, y en ocasiones este cuento resulta muy práctico con niños rebeldes. Dónde poner el límite y cómo explicarlo para que nadie se ofenda es lo complicado.
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