Blogia
Las ocurrencias del duendecillo

Cobijo

Arbol


Cuando nació el duendecillo,
antes de poder tener sus ocurrencias,
necesitaba un lugar seguro desde el que observar,
desde el que lanzarse a descubrir el mundo.
Necesitaba cobijo,
porque descubrir tantas cosas cansa.
Es una suerte ser duende
y tener siempre un bonito árbol al que encaramarse.

4 comentarios

juyma -

¡Que me pongo rojo!

(v) i r e t a -

ojalá todos los padres fueran como tú

juyma -

Puedes zumbar por nuestro bosque a tus anchas.

la mosquita -

un árbol o un bosque entero y perderse a drede durante horas. sip, me encanta. es una suerte ser duendecillo y un poquito mosca, para que el andar no canse. un besito zumbón