El lado oscuro
El duendecillo es capaz de sacar su lado más salvaje incluso en pleno delirio febril. Esta mañana no quería ir al médico -porque me ahoga cuando me mira con el palito- nosotros le dijimos que sería un momento y que lo haría con cuidado -le dices que no me mire con el palito y, si no te hace caso, le das un tortazo- fueron sus palabras antes de entrar.
Dentro ya no fue tan fiero y se porto fenomenal con el médico que accedió a no usar el palito sin que mediara amenaza alguna.
Cuando salíamos por la puerta le dijo -otra vez si me porto tan bien me dais un regalo de médicos- el pediatra -otro día no, hoy- y le da dos de los famosos palitos. Un rato después los observaba pensativo -otra vez le voy a decir que me den un regalo mejor- y es que cuando le sacaron sangre le dieron unos guantes, un botecito, una geringuilla...
Dentro ya no fue tan fiero y se porto fenomenal con el médico que accedió a no usar el palito sin que mediara amenaza alguna.
Cuando salíamos por la puerta le dijo -otra vez si me porto tan bien me dais un regalo de médicos- el pediatra -otro día no, hoy- y le da dos de los famosos palitos. Un rato después los observaba pensativo -otra vez le voy a decir que me den un regalo mejor- y es que cuando le sacaron sangre le dieron unos guantes, un botecito, una geringuilla...
3 comentarios
juyma -
Airezul: ni siquiera los duendecillos.
airezul -
alma -
saludos y abrazos
Alma